Complejidad Craneal y Vascular
Es fundamental descartar que las alteraciones visuales no sean producto de un aneurisma cerebral o malformaciones arteriovenosas que comprometan la circulación cercana al quiasma óptico. En pacientes con antecedentes de traumatismo craneoencefálico, la evaluación debe ser aún más rigurosa para no confundir secuelas traumáticas con el crecimiento de adenomas. Asimismo, se analizan casos donde la hidrocefalia o la presencia de malformaciones congénitas del cerebro puedan estar influyendo en la presión intracraneal, complicando el cuadro clínico de los tumores de hipófisis.
