¿Cómo descartamos otras lesiones cerebrales?
Durante la evaluación clínica, es imperativo realizar estudios de imagen avanzada para asegurar que el dolor no sea un síntoma secundario de tumores cerebrales o de la presencia de abscesos cerebrales. En ocasiones, pacientes que han sufrido un traumatismo craneoencefálico desarrollan cuadros dolorosos tras la resolución de un hematoma subdural o un hematoma epidural. Asimismo, analizamos si existen malformaciones congénitas del cerebro que predispongan a esta irritación nerviosa, garantizando que el tratamiento se dirija a la raíz real del problema.
